Mataron a Mirtha Legrand. La mataron.
Un balazo al corazón en pleno almuerzo
sobre en mano.
Toda la “familia argentina” lo vio.
Cayó de boca al plato
con los ojos desiertos y claros.
Los ojos de los muertos son siempre
cielos desiertos y claros.
Bebieron de la sopa los ojos abiertos,
cabellos de ángel es lo último que vieron,
lo primero.
Mataron en vivo a Mirtha Legrand.
Cayó en la sopa con los ojos.
Mataron de un tiro a Mirtha
arriba del plato,
en la hora del puchero y el caviar.
Se quedaron helados Nicole y Cubero.
Sólo Alfredo se paró
tirando la silla.
Y Nicole se desmayó sobre Cubero.
Toda la “familia argentina” lo gritó,
parecía el grito de un gol desde lejos
el oscuro gol de un dios Antidiego.
Mataron en directo a Mirtha Legrand.
Balazo y a la sopa.
Directo al corazón con los ojos
“Chiquita” y la “Familia”.
Las cámaras cortaron enseguida
y mandaron una tanda.
Pero quedaron los ojos de Mirtha
en toda la pantalla.
Un ojo cuadrado con cielo de Mirtha
la pantalla.
Mataron a Mirtha Legrand. La mataron, che.
Los ojos en la sopa fría.
Los ojos fríos en la sopa del cielo.
de Superjardín